Abriendo nuevos caminos

Hasta el año 1932 los camiones ligeros y semipesados de Volvo no eran modelos muy modernos, ya que contaban con un sistema de frenos de dos ruedas y llantas de radios de madera. La necesidad de crear un camión más pequeño y moderno era evidente.

Los modelos LV71 y LV73 obtuvieron un gran éxito, hasta tal punto que podría decirse que fueron estos dos modelos los que convirtieron a Volvo, a mediados de los años 30, en el exportador de camiones más importante.

Sin embargo, el paso más importante de esa época consistió en desplazar el motor del camión -normalmente situado detrás del eje delantero- hacia delante y hacia arriba, situándolo sobre el eje delantero y mejorando así la distribución de la carga sobre los ejes. El resultado de esta innovación fueron los camiones LV8 y LV9, dos modelos de gran éxito que se convirtieron en los camiones suecos más habituales durante la última etapa de los años treinta.